 |
Noticias: Puertorriqueños de Chicago tienen un "pedacito de patria" en Paseo Boricua
Enviado por: webmaster |
|
 |
Dos gigantes banderas puertorriqueñas de acero dan la bienvenida al visitante al Paseo Boricua, seis cuadras llenas de ambiente, cultura y comida de la isla caribeña en el noroeste de Chicago.
Este pedacito de patria, como le dicen los miembros de esta comunidad, calculada en poco más de cien mil personas, de acuerdo con el Censo, se extiende sobre la calle División entre las avenidas Western y California.
En el Paseo hay tiendas, cafés, restaurantes, negocios y organizaciones que dan fe de la experiencia puertorriqueña en esta ciudad, como Lily's Record Shop.
La tienda, con la colección más grande de discos de salsa en el país, se anuncia como El Salón de la Fama de la Salsa .
Carmen Martínez, su dueña, afirma que lo que más se vende es la salsa de antes, la clásica.
A pocas cuadras también está la Librería El Quijote, que vende libros en español, con especial atención a las publicaciones sobre la Isla del Encanto.
En medio de la librería hay un puesto de guayaberas, una prenda de vestir esencial para una comunidad latina como esta.
La gente las pide, afirma un empleado.
Hay muchos restaurantes entre los cuales escoger, además de varios cafés.
El Restaurante Coco's Modern Puerto Rican Cuisine, anuncia el especial del día: Pollo guisado con arroz y gandules y tostones por 8.95 dólares, mientras que en el Restaurante Papa's Cache Sabroso, la gente pide su jibarito, un rico sándwich de bistec con yuca y mayonesa, para llevar.
No muy lejos está El Café Colao, un popular establecimiento frecuentado por gente de la comunidad.
Raúl Echevarria, un coordinador de desarrollo del Centro Cultural Puertorriqueño, explicó que el Paseo Boricua es un equivalente a lo que fuera el Spanish Harlem en Nueva York.
Promotores del paseo lo califican como la única área oficialmente designada como barrio puertorriqueño en el país .
En 1995, después de instalar las dos banderas de 59 pies verticales y 45 toneladas sobre la calle Division, se le cambió el nombre al área y la comunidad y la ciudad trabajaron juntos para atraer el comercio.
Ahora cada verano se organiza La Fiesta Boricua, que atrae a miles a escuchar música en conciertos simultáneos en ambos lados del paseo.
Al este del paseo se encuentra la Secundaria Roberto Clemente. En las tardes, al terminar las clases, los estudiantes latinos caminan por las aceras del paseo, mientras la policía los vigila. No son raros los brotes de violencia entre pandillas de vez en cuando.
Algo de la arquitectura del Viejo San Juan también empieza a resaltar en el lugar. En la esquina con la Maplewood el edificio de cinco pisos, Apartamentos María Teresa Roldan, recuerda al viejo San Juan.
Me encanta vivir aquí, dice Rosa Carrau, mientras platica con tres inquilinos en el vestíbulo del edificio. Ella tiene tres años viviendo en un apartamento del tercer piso.
Varias instituciones puertorriqueñas como la secundaria alternativa Dr. Pedro Albizu Campos y la Academia de Baile Salsa también tienen su sede en la zona, que también tiene su Paseo de La Fama para honrar con placas de bronce en la acera a boricuas famosos.
Una placa con el nombre de Willie Colon, está en frente del Café Colao. Otra, con el nombre de Roberto Clemente, se encuentra frente del Restaurante La Borinqueña.
El Paseo Boricua termina en el lado oeste en la avenida California. Aquí comienza el Parque Humboldt, nombre con el cual también se le conoce a esta parte de Chicago, incluido el Paseo Boricua.
Entre 1960 y 1970 los puertorriqueños fueron desplazados de Lincoln Park y Lakeview cuando aún no tenían ni la influencia ni representación política de hoy, sin embargo, el temor persiste.
Sijisfrido Aviles, del Centro Cultural Ruiz Belviz, señaló que la comunidad está vigilante para que esto no vuelva a ocurrir.
Es por eso que la comunidad tiene un lema, el Paseo Boricua no se vende, dijo Aviles.
La creación del Paseo Boricua, dicen los líderes, ha servido para unir a esta comunidad.
Después de tanto tiempo y tantas luchas, se siente uno muy orgulloso del Paseo Boricua, aclaró Echevarría, del Centro Cultural Puertorriqueño.
Echevarría mencionó que ya algunos nuevos condominios fuera del paseo han comenzado a construirse pero aún la amenaza no es tan fuerte como lo es en Pilsen de los mexicanos.
Hemos trabajado para unir a nuestra comunidad, para que se aprenda nuestra cultura y para darles inspiración a nuestros hijos, comentó Ariel Feliciano, el director ejecutivo de La Casa puertorriqueña Daniel Ramos.
|
|
|
| |
 |
Entrar |
 |
| ¿Todavía no tienes una cuenta? Puedes crearte una. Como usuario registrado tendrás ventajas como seleccionar la apariencia de la página, configurar los comentarios y enviar los comentarios con tu nombre. |
|
Enlaces Relacionados |
|
Votos del Artículo |
Puntuación Promedio: 0 votos: 0
|
|
Opciones |
|
|