¿Qué realmente pasó? Hasta el momento nadie lo sabe y los muertos no hablan. En un caso que la policía describe como “muy raro”, una pareja de novios boricuas cayó del techo de un edificio de seis pisos en el condado de El Bronx y ambos perecieron al impactar el pavimento. Los muertos estaban abrazados todavía cuando sus cadáveres fueron encontrados por vecinos del área de Parkchester que escucharon el macabro sonido de la caída.
Melissa López y Michael Rodríguez de 19 y 21 años respectivamente de edad, no residían en el vecindario por lo que la comunidad y las propias autoridades se preguntan qué hacían en el techo del edificio en horas de la madrugada.
Detectives que investigan el hecho elaboran la tesis de que pudo haberse tratado de un “suicidio” y hasta el momento no se ha podido determinar si se trató o no de un accidente. Se indaga si la pareja tenía motivos para suicidarse en conjunto.
El edificio está situado en el 2877 de la avenida White Plains Road en el sector Soundview y la muchacha era considerada como muy estudiosa, seria, amigable y no problemática. Soñaba con tener su propio salón de belleza, le dijo una vecina de la muerta a un periódico local y por ello andaba con muchas pelucas en la cartera.
Pineda residía en el 1010 de la avenida Soundview. Su madre recibió un ataque cardíaco al enterarse de la muerte de su hija a quien, según otros vecinos, la llamaba su “reina”.
Todo lo que ganaba la progenitora como empleada de un hospital lo destinaba a la educación de su hija que estudiaba cosmetología en la universidad. Parientes y relacionados de los muertos quieren que la policía investigue a fondo y ponga en claro las circunstancias de los decesos.
La boricua y su novio tenían relaciones desde que estaban en la escuela intermedia, hace unos tres años. Amigos describieron la joven pareja como alegre y que se querían mucho.
Los cuerpos fueron encontrados a eso de las 5:25 de la mañana, dijo la policía con heridas que establecen preliminarmente que murieron a causa de la fuerte caída. Los fallecimientos fueron declarados en la escena.
“¡Ese es mi hijo, ese mi hijo!”, gritaba la madre del joven Jacqueline Rodríguez al ver su cuerpo en el pavimento. “No tengo palabras para hablar, ni mente para pensar”, repetía una y otra vez la destrozada progenitora.
Mohamed Rahman un musulmánn que reside en el tercer piso del edificio dijo que escuchó claramente el ruido que hicieron los cuerpos al chocar contra el pavimento. Otra versión sostiene que al parecer, la pareja perdió el equilibrio y pareció que se entrelazaron mientras caían y posiblemente, uno trató de detener la caída del otro porque sólo se oyó un solo golpe.
El novio jugó béisbol como campo corto en el equipo de su escuela, pero quería graduarse de electricista por lo que se inscribiría en CUNY este año. Allegados a la pareja dijeron que los novios fueron a bailar la noche anterior y que probablemente estaban un poco “bebidos” cuando subieron al techo.
Algunos dijeron que lo habían visto en buen estado de ánimo y que estaba feliz cuando la novia bajó de su casa para irse con él a bailar.
“No creemos que se trate de un crimen”, dijo una fuente policial. Nadie, ni familiares, ni vecinos creen que la pareja saltó por sí misma del techo del edificio.
Un improvisado altar con flores, mensajes, velas y velones fue colocado en la calzada del edificio de cuyo techo se precipitó la joven pareja.
|