Las autoridades reportaron que cuatro personas murieron por efectos de las lluvias vertidas por una onda tropical que afectó a Puerto Rico y que ha marcado un récord de precipitaciones.
El superintendente de la Policía, Pedro Toledo, informó que se reportaron dos muertes en Guayama, en el sur, un hombre de 76 años murió de un infarto mientras sacaba agua de su casa inundada y otro de 74 años que se ahogó al quedar atrapado debajo de un vehículo que había quedado varado en una crecida.
En Maunabo, en el sureste, un hombre de 43 años falleció de un ataque cardíaco relacionado con la emergencia y otro individuo de 52 años pereció ahogado al ser arrastrado por un golpe de agua mientras intentaba cruzar un puente en Las Piedras, en la región central, reportó.
El gobernador Aníbal Acevedo Vilá destacó que la precipitación pluvial superó el récord de 24 pulgadas (cúbicas, 392 mililitros) en 24 horas registrado en octubre de 1985, cuando murieron unas 185 personas tras el derrumbe de una comunidad en Ponce, en el sur.
Declararan estado de emergencia
Las clases fueron suspendidas en todas las escuelas públicas del país, diez de las cuales eran utilizadas para albergar 297 refugiados.
Acevedo Vila dijo que se disponía a firmar una declaración de estado de emergencia con lo que establecería comunicación con la Agencia Federal de Manejo de Emergencia (FEMA, en inglés) sobre cómo intervendría el gobierno estadounidense en la situación.
El mandatario destacó que el Fondo de Emergencia cuenta con 50 millones de dólares disponibles lo que, a su juicio, serían suficientes para cubrir los gastos relacionados con las lluvias.
La directora ejecutiva de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (AEMEAD), Karilyn Bonilla, dijo que unos 9,000 abonados de la Autoridad de Energía Eléctrica y 12,000 de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados estaban sin servicio.
Yabucoa, uno de los pueblos más afectados en la zona sureste, amaneció el lunes con algunas calles y casas llenas de lodo.
Rafael Mojica, del Servicio Nacional de Meteorología, precisó que la onda tropical se desplaza en dirección oeste-noroeste, y se espera que afecte algunas zonas de la costa este de Estados Unidos a fines de semana.
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