Cayo Santiago, una isla no habitada por humanos, frente a la costa de Puerto Rico, ha sido donadora de primates para experimentación de vacunas contra el SIDA y estudios sobre el comportamiento en los más importantes laboratorios estadounidenses.
La población de monos en Cayo Santiago, con una extensión de 15 hectáreas (37 acres), es de casi 1.000. Los macacos Rhesus han sido los únicos habitantes de la "Isla de Monos" en 70 años. En 1938, un grupo de investigadores llevó 409 macacos a la isla desde India para su uso en estudios, y el grupo de monos tuvo un crecimiento rápido.
Los macacos Rhesus son esenciales para la prueba de vacunas para el SIDA, y los investigadores seleccionan una parte de la población cada año para su uso en laboratorios. Los monos reciben alimentos y son tatuados para su identificación, pero fuera de eso viven al igual que como lo harían en libertad.
Los monos son relativamente dóciles y están habituados a la observación de equipos de biólogos especialistas en primates, que viajan a Cayo Santiago durante el día para realizar experimentos del comportamiento.
Pero son animales salvajes y no siempre se muestran amigables. Al igual que muchas poblaciones de monos salvajes están infectados con una cepa de herpes que puede ser transmitida por mordidas o rasguños mortales para los humanos si no son curados a tiempo.
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