Un agente de narcóticos de Nueva York que el año pasado asesinó a balazos al joven boricua Jason Tirado, no será acusado criminalmente por la muerte del hispano, decidió ayer jueves un Gran Jurado que investigó el homicidio ocurrido en medio de un accidente de tránsito a la salida de la autopista que bordea el río del Este en Manhattan.
El oficial Sean Sawyer de 34 años de edad mató de varios disparos a Tirado quien tenía 25 años el 21 de octubre del año pasado después que ambos pasaron la noche tomando tragos con amigos.
Sawyer que estaba fuera de servicio se dirigía a su casa la madrugada de esa fecha y lo propio estaba haciendo la víctima. Los hombres se cruzaron en la intersección de la calle 116 y la autopista FDR Drive, cuando comenzaron a discutir. Tirado y el policía comenzaron a discutir desde las ventanillas de sus vehículos intercambiando insultos.
En medio de la disputa, el policía, que dijo posteriormente que creyó ver a Tirado tratando de “sacar algo” que parecía un arma de fuego, hizo los disparos mortales contra el joven puertorriqueño y desapareciendo tras el asesinato durante 19 horas.
El tabloide New York Post informa en una edición que el oficial testificó esta semana ante el Gran Jurado, mientras la madre y otros parientes de la víctima aguardaban porque fuera acusado del crimen.
La investigación de la fiscalía sostiene que Sawyer fue perseguido por Tirado cuando éste se alejó de la calle 116 siendo alcanzado en la siguiente cuadra (la calle 117). Al parecer, Tirado, señaló con un dedo al policía que de inmediato sacó su arma y le disparó matándolo.
El joven murió tres cuadras posteriores distancia hasta la que pudo conducir en estado agónico y desangrándose su carro. El policía después de escuchar en las noticias sobre la muerte de Tirado, paró una patrulla y les contó a sus colegas lo que había hecho 19 horas antes.
Sawyer lleva 4 años de servicio en la uniformada de Nueva York y el Post recuerda que aparentemente el oficial gritó epítetos raciales contra Tirado y otros amigos que le acompañaban en el interior del vehículo a lo que estos respondieron.
El rotativo explica que el agente mintió a los investigadores a los que les dijo que lo que había tomado fue sólo “refresco”, pero no le hicieron la prueba de consumo del alcohol, porque inteligentemente no permaneció en la escena del asesinato.
El Post indicó que el policía quedó en libertad sin fianza y fue reasignado a labores administrativas después que ultimó al boricua.
El abogado del agente Richard Murria dijo que su defendido “tenía una duda razonable para hacer los disparos y fue la de que creyó que Tirado lo iba a matar”.
Los padres de la víctima dijeron estar decepcionados con el sistema de justicia de Estados Unidos y Nueva York, porque esperaban que el policía fuera acusado por el crimen.
Tirado estaba casado y había procreado una niña con su esposa. Sawyer es el segundo policía de Nueva York que este mes es absuelto de cargos criminales por la muerte de un civil hispano.
Hace tres semanas, George Buvaris un policía de Weschester y acusado de matar al guatemalteco René Pérez en Mount Kisco fue descargado de la acusación.
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