El gobierno de Puerto Rico anunció hoy que comenzará a emitir unas nuevas licencias de conducir digitales, que cuentan con sistemas de seguridad semejantes a los de las tarjetas bancarias, para tratar de evitar las falsificaciones y el robo de identidad.
Las nuevas licencias están fabricadas en un material plástico semejante al de las tarjetas y los datos de identificación personal solamente podrán ser vistos con una luz ultravioleta especial.
Esta luz revelará una serie de fotos del conductor repartidas a través de toda la superficie de la licencia y al beneficiario se le asignará, además del número de la licencia, otro número de identificación, pero secreto.
El gobernador puertorriqueño, Aníbal Acevedo Vilá, explicó en Carolina, ciudad colindante a San Juan, que antes de 45 días el sistema de digitalización de licencias estará en funcionamiento en los 15 Centros de Servicio al Conductor (CESCO) del país.
Con una inversión de cinco millones de dólares, el sistema de licencias digitalizadas "ofrecerá protección de identidad al conductor con un mínimo de riesgo de que las identificaciones sean falsificadas y la identidad robada", indicó el gobernador.
Las diferentes características de las nuevas licencias "las hacen únicas, no reproducibles e intransferibles" y "constituyen pasos importantes para evitar que la pérdida o el robo de una licencia sirvan para facilitar el robo de identidad".
El sistema supondrá además la agilización del proceso de expedición para los 2,3 millones de conductores registrados en Puerto Rico y evitará las filas en los centros de emisión de licencias, aseguró Acevedo Vilá.
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