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Reflexión en torno a la Resolución número 99
Por Roberto O. Maldonado Nieves
El 28 de febrero de 2008 en la Cámara de Representantes de Puerto Rico se iba a discutir si se habría de aprobar la Resolución número 99 con el propósito de elevar a rango constitucional en Puerto Rico el matrimonio como la relación de pareja que solo puede ser instituida legalmente entre un hombre y una mujer. Ante la presión de ciertos grupos religiosos muchos miembros de la Asamblea Legislativa de Puerto Rico que están en busca de la reelección este año, están promoviendo la aprobación de la Resolución 99 para que se dé curso a una consulta electoral con el propósito de que no solamente se establezca el matrimonio en Puerto Rico como una relación de rango constitucional, pero de que también se excluya el reconocimiento de cualquier otra relación familiar como la relación consensual entre un hombre y una mujer o las relaciones establecidas entre hombres o mujeres que deciden establecer relaciones familiares entre parejas de un mismo sexo. Los miembros de la Cámara en el día de hoy no dieron el paso optando por contar con más tiempo para estudiar la Resolución. Tras la presión, hay una serie de líderes religiosos de diferentes iglesias. Ante el tiempo y esfuerzo que esos líderes religiosos y muchos de sus feligreses están invirtiendo en dicha gestión política nos preguntamos lo siguiente:
¿Cuánto mejor estaría Puerto Rico si esos líderes religiosos y sus feligreses dedicaran más tiempo a lo siguiente ante el número de personas en Puerto Rico que no saben leer y escribir (se estima que es cerca del 10% de la población, es decir más de 300,000 personas) y los 1.75 millones de analfabetas funcionales que hay en la Isla, personas que saben leer y escribir, pero que no pueden comprender lo que leen y no pueden expresarse por escrito?:
a) a enseñar a leer y a escribir para que nuestro pueblo pueda prepararse para pensar por sí mismo;
b) a enseñar lo que es la filosofía para que las personas puedan comprender el estudio de la esencia y la causa y el efecto de las cosas en la naturaleza y de la vida, el origen de las ideas morales y las relativas a las relaciones entre los seres humanos;
c) a enseñar la historia y el contenido de las religiones desde las civilizaciones y culturas antes de Cristo hasta este nuevo siglo para comprender cómo a lo largo del tiempo en diferentes lugares de la tierra los seres humanos se han estado relacionando con diferentes concepciones que han habido de Dios y cómo esa historia entre sus convulsiones y conflictos y entre los cambios sociales y culturales que han promovido ha enriquecido la humanidad;
d) a enseñar matemáticas, geometría y física y cómo las mismas impactan toda nuestra vida, desde la economía hasta la tecnología, desde la medicina hasta la construcción, desde la música hasta los deportes, entre otras áreas de nuestra vida diaria;
e) a enseñar geología, zoología y botánica para aprender de los misterios de toda la naturaleza, la formación de la tierra y nuestro sistema solar, y el origen de las especies, desde las zonas árticas hasta las desérticas, y desde las templadas hasta las tropicales, para comprender el impacto de la ecología sobre nuestras vidas y cómo debemos aprender a amar y a respetar esa naturaleza y el impacto que tiene el mal uso de los recursos naturales sobre ella;
f) a enseñar química y biología para comprender cómo trabaja nuestro cuerpo y el de todos los organismos vivientes, cómo se transforma la energía en nuestro cuerpo, cuán maravilloso es el misterio de la vida y cuán frágil es también esa vida si no la respetamos y no cuidamos la misma y el efecto que tiene la interacción de los elementos químicos sobre la vida y la naturaleza;
g) a trabajar con los deambulantes para que se les trate con dignidad y para ayudarles a integrarse al resto de la sociedad;
h) a trabajar con los adictos para atender la fuente de las razones por las cuáles caen en la dependencia a las drogas y al alcohol;
i) a enseñar las virtudes del respeto, la tolerancia por la forma de pensar y de ser de los demás, la fraternidad y el amor al prójimo como a uno mismo para que se promueva el respeto y la solidaridad en las relaciones sociales en la familia, en la comunidad, en el trabajo y en toda la sociedad;
j) a trabajar con los pobres más allá de la caridad para promover el desarrollo social y económico de los mismos atacando las condiciones sociales y económicas que impiden que puedan superar una vida de subsistencia o dependencia;
k) a enseñar sobre las artes a lo largo de la historia de la humanidad para aprender a apreciar esa forma de expresión cultural;
l) a enseñar sobre la historia de la humanidad a lo largo de Asia, Africa, Europa y todas las Américas desde antes de Cristo hasta el presente, para comprender y aprender sobre el desarrollo y el progreso de la humanidad, con sus virtudes y fracasos, sus logros y tragedias, con el propósito de que aprendamos de esa historia para enriquecernos con la misma y evitar en nuestras vidas y comunidades que se cometan los errores que hayan cometido nuestros antepasados;
m) a enseñar la historia de nuestro pueblo, y de todos aquellos que a lo largo de nuestra historia se han desempeñado con éxito por sus familias y por Puerto Rico en las ciencias, los deportes, la música, las artes, la educación, la economía, la política y las luchas por el desarrollo de un Puerto Rico mejor, dándose a respetar y dando respetar a nuestra Isla, para aprender de esa historia y de ellos y para sentir orgullo no solamente por nuestro pueblo.
Quizás si además de adorar a Dios los domingos o los días de culto, invirtieran también tiempo en algunas de esas tareas, estaríamos hoy día viviendo en un Puerto Rico mejor, y los miembros de las iglesias podrían ser mejores feligreses y la gente sentiría mayor respeto por el matrimonio y la vida de familia sin necesidad de enmendar la Constitución.
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