Durante el año que está por concluir por lo menos 17 soldados puertorriqueños han muerto en los campos de batalla, principalmente en la campaña de Irak, con lo que la cifra acumulada de bajas fatales boricuas ha subido hasta 84 y deja el 2007 como el segundo en el conteo de caídos en la guerra global.
Pero lo elevado del costo de sangre es apenas uno de los aspectos de la guerra global –GWOT en las definiciones del Pentágono- en los que ha tomado parte esta nación caribeña de cuatro millones de habitantes en su territorio y colonia de Estados Unidos desde 1898.
Aún la cifra de los 17 muertos es todavía preliminar pues la recopilación que han estado realizando en búsqueda de los boricuas caídos ha demostrado que las cifras de años anteriores ha ido subiendo según se descubren casos que no aparecen informados inicialmente como de puertorriqueños. Hasta ahora, los 17 de este año se suman a 14 en el 2006, 25 en el 2005, 14 en 2004, 13 en 2003 y uno en el 2002.
De hecho, Puerto Rico aporta miles de soldados regulares y reservistas y las tropas boricuas han sido destacadas no sólo en Irak y Afganistán, sino en el Sinaí, el Cuerno de África y la prisión de Guantánamo, entre otros lugares.
En lo tocante a bajas no fatales, hasta ahora el Departamento de la Defensa sólo ha informado 189 heridos en combate en el frente de Irak, pero habría que sumarle los que han recibido heridas en Afganistán y otros frentes. Tampoco el Pentágono ha dado a conocer los accidentados ni las llamadas bajas médicas, que incluyen los que son retirados del frente por padecimientos físicos o mentales.
El año 2007 produjo además información que antes se desconocía sobre la participación de Puerto Rico en otros aspectos, entre los cuales el más destacado fue el descubrimiento de la operación desde 2001 de una base militar privada en una antigua base aérea –hoy un aeropuerto civil- desde la cual se envía equipo y personal a los frentes de guerra del Medio Oriente y Asia Central.
Las noticias sobre las operaciones en Puerto Rico de la compañía militar privada DYNCORP, sin embargo, causaron tal revuelo que el Gobierno de Puerto Rico, socio mayoritario de la base desde su establecimiento, ha anunciado su decisión de disolver la sociedad efectivo el último día de este año. Ya desde poco antes, DYNCORP había comenzado a desmantelar sus instalaciones.
Puerto Rico también está siendo considerado como base para aviones no tripuladas PREDATOR, lo que permitiría vigilar desde aquí los cielos de toda la región caribeña.
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